Trabajé años en marcas grandes y conocía bien lo que pasaba detrás. Sabía qué tejido usaban, dónde se cosía, quién lo hacía. Y conocía también la distancia entre lo que costaba hacer la pieza bien y lo que se pagaba por ella en tienda.
Chloe Bennett es la marca que me hubiera gustado encontrar en aquella época. Tejidos europeos, hechos a mano en Ibiza, sin productos de origen animal. Una marca pequeña que diseña pensando en quien la lleva, no en quien la vende.
No buscamos crecer rápido. Buscamos que abras el armario, veas un Mini colgado tres veranos seguidos y sigas pensando que es el mejor que tienes.